Me prometí a mi misma que no volvería a permitir
que nadie más me pisoteara, me usara, o jugara conmigo.
Hace 4 años fue cuando mi visión del mundo cambió completamente.
Es triste darse cuenta de que alguien que conocías de TODA tu vida
no es la persona que pensabas.
Fue difícil para mí perder confianza en todo lo que conocía.
Fueron dos años intentando encontrarme de nuevo, y
encima de todo aprender a confiar en las personas de nuevo.
Me criticaron por siempre tener la guardia tan arriba... nadie se preguntó por qué.
Yo perdono. Nunca me digan que no.
Pero me cuesta olvidar. De hecho no me lo permito.
¿Cuántas veces debes perdonar a alguien que te hace daño?
¿Cuántas veces vas a dejar que jueguen contigo?
Dicen que soy rencorosa, amargada o asustadiza.
Nadie se molesta en preguntarse "¿qué pasó para que fueras así?".
Algunos me dicen sabia, o que doy buenos consejos aun cuando no les hacen caso.
No me los copio de revistas ni repito lo que oigo.
Hablo desde mi experiencia, hablo de lo que sé y lo que yo conozco.
Porque que sea joven no significa que no sé como son las cosas.
De hecho, creo que crecí demasiado rápido desde ese día.
Como si mis 11 12 13 14 pasaran demasiado rápido y sin darme cuenta ya son 15.
No es miedo.No es rencor. No es orgullo.
Es que simplemente ya no puedo.
A veces yo también necesito alguien que escuche.
"Follow me down till you see all my dreams
Cause not everything in this magical world is quite what it seems"
No hay comentarios:
Publicar un comentario