"Hold on baby you´re loosing it
the water´s high and you´re jumping into it
and letting go, but no one knows...
That you cry but you don´t tell anyone,
that you might not be the golden one...
You´re tied together with a smile but you´re coming undone"-Tied Together with a Smile-Taylor Swift
Está entrada tiene varios nombres y apellidos. Tiene dedicatoria. No es como cualquier otra, es un poquito diferente. Podría nombrar a todas las personas para las que está dirigida pero no se si les agrade mucho la idea, entonces prefiero tenerlo en anonimato.
Esta entrada es para tí. Que te da miedo darte cuenta que no eres feliz, que no sabes cómo ni a quién decirlo.
Tú, que estás cansada de responder "bien" cuando te preguntan "¿cómo estás?". Que llegas a casa y
lo que quieres es dormir y no despertar en años. O que te pase la metamorfosis de la mariposa, y salgas del capullo siendo otra.
Tú, que te cuesta a veces mirarte al espejo sin quejarte. Que cierras los ojos cuando te montas sobre una balanza. Tú, que te obsesionas por lo que comes y lo que no deberías comer.
Tú, que le tienes miedo a las cintas de medir, porque te recuerdan cuánto te falta o cuánto quieres quitar.
Tú, que pasas tu día viendo imágenes de chicas, de parejas perfectas y no dejas de preguntarte por qué no eres así. No dejas de preguntarte por qué nadie te mira.
Tú, que al igual que yo, fuiste rechazada por un chico en una fiesta. Literalmente, te miró de arriba abajo y te dijo en tu cara "no gracias, contigo no bailo". (no es mentira, sí paso... ouch)
Tú, que estás caminando en una cuerda floja y debajo de tí hay una corriente furiosa, y simplemente no sabes de qué sostenerte. Tú, que estás cayendo y dependes de los pocos dedos que lograron agarrarse de la cuerda.
Tú, que le tienes miedo a ser demasiado alta, demasiado baja, demasiado gorda o demasiado flaca. Tú, que no dejas de mirar tu cuerpo y no puedes evitar desear tener otro.
Tú, que le tienes miedo a casi todo, que eres ansiosa y los demás no lo entienden, sino que se asustan. Te sientes sola e incomprendida porque "¿quién va a querer a un manojo de nervios?"
Tú, que quieres ahogar cosas como estas con adicciones, distracciones y mínimos momentos de éxtasis. Buscas salvación en un trago, en el humo o tan sólo en la idea que se te viene a la cabeza.
Lo que quiero decirte, es esto:
Esta no eres tú. No es el fin. No tienes que seguir cayendo, no tienes que dejarte ahogar por las olas. Puedes salir de esta. Puedes seguir caminando. No busques cosas que logren distraerte por un segundo, no pierdas tu tiempo con ellas. Párate, cierra los ojos y respira.
Porque vamos a tenerlo claro, no fuimos hechos para ser perfectos. Estamos hechos para meter la pata una y otra vez y a pesar de que aprendamos una lección volveremos a meterla. Que nadie te diga lo contrario.
¿Qué la vida apesta a veces? sí. ¿Que hay gente más bonita/flaca/curvilínea/alta/baja/rubia/fea/inteligente que tú? Sí. Pero sólo puedo decirte una cosa.
Sigue respirando. Es lo único que podemos hacer. Cuando el aire se hace pesado, y te aplasta contra el suelo, sólo puedes cerrar los ojos y seguir respirando. Y poco a poco, mientras sigas así, sigas caminando, el aire dejará de ser tan denso, y no será tan dificil.
Goodbye Alice in Wonderland
sábado, 6 de julio de 2013
viernes, 5 de julio de 2013
The One Who Got Away
Huir... nunca ha sido lo mío. Pero honestamente a veces me provoca.
Sabes, tipo agarrar las maletas e irte lejos...
Tipo película.
Obviamente nunca pasa ni pasará.
Porque la vida no es una película. No puedes simplemente hacer las maletas e irte volando a París, tomar cursos de cocina y enamorarte y regresar glamurosamente feliz.
Al menos que seas Audrey Hepburn en "Sabrina"... en ese caso sí puedes hacerlo.
Pero si eres yo... digamos que es algo más difícil.
He visto a muchas de las personas que quiero irse. Claro que hay despedidas, hay cartas con laaargas declaraciones y recuerdos, las fiestas para ponerse cursi y celebrar un último momento. Pero miro a todas las personas que he dejado marchar tan felices que, lo admito, a veces provoca marcharse también.
Quizás es por eso que estoy obsesionada con "Sabrina". No sólo porque es una película de Audrey, no sólo porque es en blanco y negro y por alguna razón me parece genial, sino por la idea de poder reinventarse uno mismo.
Son muchas las veces en las que he deseado poder hacerlo pero sólo ha pasado una vez. Y lo agradezco, pero me encantaría poder hacerlo. Será que tendré que hacer otro tour... Quizás esta vez por Inglaterra, Irlanda y Escocia. Ufff eso suena bien.
Sabes, tipo agarrar las maletas e irte lejos...
Tipo película.
Obviamente nunca pasa ni pasará.
Porque la vida no es una película. No puedes simplemente hacer las maletas e irte volando a París, tomar cursos de cocina y enamorarte y regresar glamurosamente feliz.
Al menos que seas Audrey Hepburn en "Sabrina"... en ese caso sí puedes hacerlo.
Pero si eres yo... digamos que es algo más difícil.
He visto a muchas de las personas que quiero irse. Claro que hay despedidas, hay cartas con laaargas declaraciones y recuerdos, las fiestas para ponerse cursi y celebrar un último momento. Pero miro a todas las personas que he dejado marchar tan felices que, lo admito, a veces provoca marcharse también.
Quizás es por eso que estoy obsesionada con "Sabrina". No sólo porque es una película de Audrey, no sólo porque es en blanco y negro y por alguna razón me parece genial, sino por la idea de poder reinventarse uno mismo.
Son muchas las veces en las que he deseado poder hacerlo pero sólo ha pasado una vez. Y lo agradezco, pero me encantaría poder hacerlo. Será que tendré que hacer otro tour... Quizás esta vez por Inglaterra, Irlanda y Escocia. Ufff eso suena bien.
sábado, 8 de junio de 2013
Silver Linings... Just Say Yes
Escribo esto en un día poco apropiado para escribir. Estoy triste y frustrada y eso nunca resulta buena combinación. Mucho menos a esta hora. Y sin embargo me hacía falta. Eso es lo que pasa cuando estás sola en tu cuarto e intentas ponerle orden a las cosas. O quizás eso es lo que pasa cuando pasas toda la tarde viendo una película en la que morirías por vivir (ANgus Thongs and the Perfect Snoggind...)
Pues supongo que escribo a ver si me ayuda a salir del hueco en donde estoy metida desde ayer.
Le pregunto a mi conciencia si esta fase de "odio el mundo" es sólo una fase. Dime que si. Te lo ruego.
Porque estoy luchando por cumplir una promesa que me hice a mí misma el año pasado cuando estaba en esta misma situación. Me dije a mí misma que evitaría hacer aquellas cosas que me hicieran sentir incómoda. Me iba a dedicar a hacer las cosas que me hicieran feliz. Y de eso es que quiero escribir.
Me dije a mí misma que iba a leer más. Que me iba a dedicar a escribir como Dios manda. ES decir, iba a escribir enserio. Quería que mis personajes dejaran de ser simples clichés de película. Quería escribir algo más real. Quería describir dolores, pérdidas y amor.
Decidí aceptar el hecho de que soy una neurótica y ansiosa por naturaleza y dejé aun lado el MUN y todas aquellas situaciones que me podrían causar una úlcera. Aprendí que no sirvo para muchas cosas. prendía aceptar eso y me propuse dedicarme a cosas que me hicieran feliz. Es decir: sacrifiqué la oportunidad de ganarme dos puntos en cualquier materia y ver a chamos discutir en traje y me dediqué a hacer algo en lo que sí encajo. Escogí el yoga y el francés.
Escogí encontrarme a mí misma. Dejar a un lado por un tiempo el complacer a los demás y hacer siempre lo más correcto. Tomo clases de Francés porque simplemente me gusta. No hay mayor explicación para eso. No lo hago por mérito ni por cómo se verá en mi curriculum. Simplemente AMO COMO SUENA EL FRANCÉS.
Y en cuanto al yoga... digamos que algo hizo "click" dentro de mí la primera vez que lo intenté. No es que lleve mucho tiempo en el asunto, pero cuando estoy ahí sobre el matt, cuando mi mente le exige a mi cuerpo y lo único que existe soy yo y mis circunstancias... Ocurre algo que nunca pasa: mi mente se queda tranquila.
¿Saben a lo que me refiero? Tener la cabeza completamente en blanco, no pensar en absolutamente NADA. Para mí eso es una hazaña. Porque siempre estoy pensando en algo, así no tenga nada propio por lo que preocuparme, pienso en el calentamiento global, o el hecho de que los osos polares se ahogan porque se derriten los polos. SIempre encuentro algo que me preocupe. Excepto cuando estoy sobre el matt.
Además encontré a esta admirable mujer. Para los que no la conozcan se llama Audrey Hepburn. Para mí: máxima inspiración. Y gracias a ella tengo un proyecto que ruge por salir de mi imaginación y cobrar vida pero lastimosamente tendrá que esperar al verano.
Y finalmente...
Pues supongo que escribo a ver si me ayuda a salir del hueco en donde estoy metida desde ayer.
Le pregunto a mi conciencia si esta fase de "odio el mundo" es sólo una fase. Dime que si. Te lo ruego.
Porque estoy luchando por cumplir una promesa que me hice a mí misma el año pasado cuando estaba en esta misma situación. Me dije a mí misma que evitaría hacer aquellas cosas que me hicieran sentir incómoda. Me iba a dedicar a hacer las cosas que me hicieran feliz. Y de eso es que quiero escribir.
Me dije a mí misma que iba a leer más. Que me iba a dedicar a escribir como Dios manda. ES decir, iba a escribir enserio. Quería que mis personajes dejaran de ser simples clichés de película. Quería escribir algo más real. Quería describir dolores, pérdidas y amor.
Escogí encontrarme a mí misma. Dejar a un lado por un tiempo el complacer a los demás y hacer siempre lo más correcto. Tomo clases de Francés porque simplemente me gusta. No hay mayor explicación para eso. No lo hago por mérito ni por cómo se verá en mi curriculum. Simplemente AMO COMO SUENA EL FRANCÉS.
Y en cuanto al yoga... digamos que algo hizo "click" dentro de mí la primera vez que lo intenté. No es que lleve mucho tiempo en el asunto, pero cuando estoy ahí sobre el matt, cuando mi mente le exige a mi cuerpo y lo único que existe soy yo y mis circunstancias... Ocurre algo que nunca pasa: mi mente se queda tranquila.
¿Saben a lo que me refiero? Tener la cabeza completamente en blanco, no pensar en absolutamente NADA. Para mí eso es una hazaña. Porque siempre estoy pensando en algo, así no tenga nada propio por lo que preocuparme, pienso en el calentamiento global, o el hecho de que los osos polares se ahogan porque se derriten los polos. SIempre encuentro algo que me preocupe. Excepto cuando estoy sobre el matt.
Y finalmente...
Acepta lo inevitable. Eres quien eres. Nunca serás como otra persona. Te toca trabajar con lo que tienes y probar qué tan lejos puedes llegar con eso.
viernes, 7 de junio de 2013
Say what you think, Love who you love, cause You just get so many trips round the sun
Es difícil.
Es difícil para algunas personas, como yo, no tomarnos la vida tan enserio.
Cuando sufres de ansiedad y literalmente cualquier cosa te altera la cosa siempre es más difícil.
Porque no sólo caes en un agujero negro. Sino que no encuentras cómo salir de él.
Tu mente intenta mantener la calma pero tu cuerpo reacciona como si se encontrara cubierto de dinamita a punto de explotar.
Yo creo que cada persona debe enfrentarse a cierto peso, o cierta lucha durante toda su vida. Creo que cada uno tiene una cruz personal que debe cargar. Una vez que aprendes a llevarla contigo aprendes a vivir.
Para mí se trata de la confianza. Pero no hablo de la confianza en otros, sino una confianza mucho más importante: la confianza en mí misma.
No es fácil, pero hay que intentar tener las agallas de seguir creyendo, de seguir luchando. Hay que tener agallas para no dejarse revolcar y arrastrar hasta lo más profundo. Hay que tener la fuerza para seguir arrastrándote aún cuando tu cuerpo te pide que te detengas.
No estás solo. Sea lo que sea que pase, aunque no lo veas, pasará.
Porque lo gracioso de las personas es que queremos que el universo se adapte a nosotros. Y la verdad es que somos nosotros los responsables de adaptarnos a él. Y una vez que comprendemos eso, supongo que todo se vuelve más sencillo.
Es difícil para algunas personas, como yo, no tomarnos la vida tan enserio.
Cuando sufres de ansiedad y literalmente cualquier cosa te altera la cosa siempre es más difícil.
Porque no sólo caes en un agujero negro. Sino que no encuentras cómo salir de él.
Tu mente intenta mantener la calma pero tu cuerpo reacciona como si se encontrara cubierto de dinamita a punto de explotar.
Yo creo que cada persona debe enfrentarse a cierto peso, o cierta lucha durante toda su vida. Creo que cada uno tiene una cruz personal que debe cargar. Una vez que aprendes a llevarla contigo aprendes a vivir.
Para mí se trata de la confianza. Pero no hablo de la confianza en otros, sino una confianza mucho más importante: la confianza en mí misma.
No es fácil, pero hay que intentar tener las agallas de seguir creyendo, de seguir luchando. Hay que tener agallas para no dejarse revolcar y arrastrar hasta lo más profundo. Hay que tener la fuerza para seguir arrastrándote aún cuando tu cuerpo te pide que te detengas.
No estás solo. Sea lo que sea que pase, aunque no lo veas, pasará.
Porque lo gracioso de las personas es que queremos que el universo se adapte a nosotros. Y la verdad es que somos nosotros los responsables de adaptarnos a él. Y una vez que comprendemos eso, supongo que todo se vuelve más sencillo.
lunes, 17 de septiembre de 2012
If that´s what it takes to make me smile... I´m gonna walk a hundred miles
La única manera de poder reencontrarse con uno mismo a veces
es tomar riesgos. Hacer cosas que no pensabas hacer, un cambio de estilo,
algo nuevo, algo riesgoso.
A veces debemos ser... bueno, los gringos tienen una buena expresión para
esto careless. A veces no debería importarnos tanto ciertas cosas.
La opinión de los demás, nuestro físico, porque simplemente son cosas
que nos atormentan demasiado y poco a poco comienzan a afectarnos.
Honestamente, la vida es una constante búsqueda de felicidad, ¿entonces
por qué simplemente no buscarla? Hacer las cosas que nos hacen felices,
no necesariamente tienen que agradarle a otros.
No voy a pensar dos veces en comerme un chocolate por las consecuencias
que pueda traerme, me hace feliz de vez en cuando hacerlo, y creo que es
hora de aprender a ser feliz y aceptar que lo merezco.
es tomar riesgos. Hacer cosas que no pensabas hacer, un cambio de estilo,
algo nuevo, algo riesgoso.
A veces debemos ser... bueno, los gringos tienen una buena expresión para
esto careless. A veces no debería importarnos tanto ciertas cosas.
La opinión de los demás, nuestro físico, porque simplemente son cosas
que nos atormentan demasiado y poco a poco comienzan a afectarnos.
Honestamente, la vida es una constante búsqueda de felicidad, ¿entonces
por qué simplemente no buscarla? Hacer las cosas que nos hacen felices,
no necesariamente tienen que agradarle a otros.
No voy a pensar dos veces en comerme un chocolate por las consecuencias
que pueda traerme, me hace feliz de vez en cuando hacerlo, y creo que es
hora de aprender a ser feliz y aceptar que lo merezco.
martes, 28 de agosto de 2012
You got your share of secrets but I´m tired of being the last to know
Cuando armas un rompecabezas no hay nada más insoportable y
frustrante que no encontrar cómo encajar las piezas.
En la vida pasa algo similar cuando intentas recuperar algo.
Buscas a ver dónde te perdiste, qué hizo que las piezas se esparcieran
por todos lados, e intentas con todas tus fuerzas unirlas de nuevo, pero no
quieren encajar, no es culpa del pegamento, es que simplemente ya no
son parte del mismo juego.
Lo más difícil es qué hacer luego de que te das cuenta de eso.
Es tarde y ya no hay nada que hacer, no puedes cortarlas para hacer que encajen, no hay forma de mantenerlas unidas.
En una de mis películas favoritas un personaje habló del "Síndrome de campamento de verano". Se trataba de más o menos como vas a un campamento, conoces a personas increíbles, se vuelven mejores amigos, y aun cuando el campamento acaba se guarda la esperanza de volver el próximo año.
Pero cuando el momento llega todos cambiaron, cada uno siguió su camino,
y en ese momento te das cuenta de que nada va a ser igual, porque ESE fue el mejor año.
Holding on to the memories of when we were younger, that I can´t forget.
Cause when we were together that´s when I was at my best...-Dixie Chicks
frustrante que no encontrar cómo encajar las piezas.
En la vida pasa algo similar cuando intentas recuperar algo.
Buscas a ver dónde te perdiste, qué hizo que las piezas se esparcieran
por todos lados, e intentas con todas tus fuerzas unirlas de nuevo, pero no
quieren encajar, no es culpa del pegamento, es que simplemente ya no
son parte del mismo juego.
Lo más difícil es qué hacer luego de que te das cuenta de eso.
Es tarde y ya no hay nada que hacer, no puedes cortarlas para hacer que encajen, no hay forma de mantenerlas unidas.
En una de mis películas favoritas un personaje habló del "Síndrome de campamento de verano". Se trataba de más o menos como vas a un campamento, conoces a personas increíbles, se vuelven mejores amigos, y aun cuando el campamento acaba se guarda la esperanza de volver el próximo año.
Pero cuando el momento llega todos cambiaron, cada uno siguió su camino,
y en ese momento te das cuenta de que nada va a ser igual, porque ESE fue el mejor año.
Holding on to the memories of when we were younger, that I can´t forget.
Cause when we were together that´s when I was at my best...-Dixie Chicks
miércoles, 8 de agosto de 2012
Color my life with the chaos of trouble...
Por lo general las personas desean que todo se quede igual.
Mantener la misma rutina cómoda, los mismos amigos, las mismas
salidas y los mismos lugares.
No sé si sea solo yo (espero que no, eso sólo demuestra que estoy
peor de lo que pensaba) pero hay veces que me provoca dejarlo todo
y sólo irme.
Quizás por eso amo viajar lejos, no me importa tomar un vuelo de 9 horas para
atravesar el planeta y alejarme, y quizás por eso no me gusta conseguirme a
conocidos cuando viajo, porque es lo más cercano que tengo a alejarme
de mi vida, de los problemas y las cosas que me estresan.
El aire extranjero me hace bien, me quita el estrés, los problemas, me da una excusa para ser una persona nueva porque nadie me conoce. Es poder escaparse por un tiempo y poner la vida en "pausa" o "standby". Cuando
regresas podrás encargarte de todo lo que dejaste pausado, todo de lo
que huíste, pero mientras tanto te olvidas de todo y todos.
Por eso viajamos, por eso nos tomamos la molestia de hacer maletas, pagar cuentas, planificarlo todo, las colas para chequear las maletas, los asientos incómodos, la comida recalentada del avión (o los mareos si viajas en barco).
Sacrificamos nuestra comodidad por algunas horas sólo para escapar
de la rutina que nos consume.
Este año no viajo, y pensé que no sería la gran cosa, pero mis ataques de
ansiedad y los problemas me persiguen.
Mantener la misma rutina cómoda, los mismos amigos, las mismas
salidas y los mismos lugares.
No sé si sea solo yo (espero que no, eso sólo demuestra que estoy
peor de lo que pensaba) pero hay veces que me provoca dejarlo todo
y sólo irme.
Quizás por eso amo viajar lejos, no me importa tomar un vuelo de 9 horas para
atravesar el planeta y alejarme, y quizás por eso no me gusta conseguirme a
conocidos cuando viajo, porque es lo más cercano que tengo a alejarme
de mi vida, de los problemas y las cosas que me estresan.
El aire extranjero me hace bien, me quita el estrés, los problemas, me da una excusa para ser una persona nueva porque nadie me conoce. Es poder escaparse por un tiempo y poner la vida en "pausa" o "standby". Cuando
regresas podrás encargarte de todo lo que dejaste pausado, todo de lo
que huíste, pero mientras tanto te olvidas de todo y todos.
Por eso viajamos, por eso nos tomamos la molestia de hacer maletas, pagar cuentas, planificarlo todo, las colas para chequear las maletas, los asientos incómodos, la comida recalentada del avión (o los mareos si viajas en barco).
Sacrificamos nuestra comodidad por algunas horas sólo para escapar
de la rutina que nos consume.
Este año no viajo, y pensé que no sería la gran cosa, pero mis ataques de
ansiedad y los problemas me persiguen.
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