sábado, 6 de julio de 2013

All I can do is keep breathing

"Hold on baby you´re loosing it
the water´s high and you´re jumping into it
and letting go, but no one knows...
That you cry but you don´t tell anyone,
that you might not be the golden one...
You´re tied together with a smile but you´re coming undone"-Tied Together with a Smile-Taylor Swift

Está entrada tiene varios nombres y apellidos. Tiene dedicatoria. No es como cualquier otra, es un poquito diferente. Podría nombrar a todas las personas para las que está dirigida pero no se si les agrade mucho la idea, entonces prefiero tenerlo en anonimato.

Esta entrada es para tí. Que te da miedo darte cuenta que no eres feliz, que no sabes cómo ni a quién decirlo.
Tú, que estás cansada de responder "bien" cuando te preguntan "¿cómo estás?". Que llegas a casa y
lo que quieres es dormir y no despertar en años. O que te pase la metamorfosis de la mariposa, y salgas del capullo siendo otra.
Tú, que te cuesta a veces mirarte al espejo sin quejarte. Que cierras los ojos cuando te montas sobre una balanza. Tú, que te obsesionas por lo que comes y lo que no deberías comer.
Tú, que le tienes miedo a las cintas de medir, porque te recuerdan cuánto te falta o cuánto quieres quitar.

Tú, que pasas tu día viendo imágenes de chicas, de parejas perfectas y no dejas de preguntarte por qué no eres así. No dejas de preguntarte por qué nadie te mira.
Tú, que al igual que yo, fuiste rechazada por un chico en una fiesta. Literalmente, te miró de arriba abajo y te dijo en tu cara "no gracias, contigo no bailo". (no es mentira, sí paso... ouch)

Tú, que estás caminando en una cuerda floja y debajo de tí hay una corriente furiosa, y simplemente no sabes de qué sostenerte. Tú, que estás cayendo y dependes de los pocos dedos que lograron agarrarse de la cuerda.
Tú, que le tienes miedo a ser demasiado alta, demasiado baja, demasiado gorda o demasiado flaca. Tú, que no dejas de mirar tu cuerpo y no puedes evitar desear tener otro.
Tú, que le tienes miedo a casi todo, que eres ansiosa y los demás no lo entienden, sino que se asustan. Te sientes sola e incomprendida porque "¿quién va a querer a un manojo de nervios?"
Tú, que quieres ahogar cosas como estas con adicciones, distracciones y mínimos momentos de éxtasis. Buscas salvación en un trago, en el humo o tan sólo en la idea que se te viene a la cabeza.

Lo que quiero decirte, es esto:
Esta no eres tú. No es el fin. No tienes que seguir cayendo, no tienes que dejarte ahogar por las olas. Puedes salir de esta. Puedes seguir caminando. No busques cosas que logren distraerte por un segundo, no pierdas tu tiempo con ellas. Párate, cierra los ojos y respira.
Porque vamos a tenerlo claro, no fuimos hechos para ser perfectos. Estamos hechos para meter la pata una y otra vez y a pesar de que aprendamos una lección volveremos a meterla. Que nadie te diga lo contrario.
¿Qué la vida apesta a veces? sí. ¿Que hay gente más bonita/flaca/curvilínea/alta/baja/rubia/fea/inteligente que tú? Sí. Pero sólo puedo decirte una cosa.

Sigue respirando. Es lo único que podemos hacer. Cuando el aire se hace pesado, y te aplasta contra el suelo, sólo puedes cerrar los ojos y seguir respirando. Y poco a poco, mientras sigas así, sigas caminando, el aire dejará de ser tan denso, y no será tan dificil.

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