martes, 13 de marzo de 2012

I´m a little smarter, my heart´s a little harder but still soft enough to cry

LLevo demasiado tiempo intentando comprenderme a mi misma.
Quererse a uno mismo es difícil y más todavía cuando
somos concientes de nuestros propios defectos.

Mi peor enemigo siempre ha sido el espejo.
Desde hace mucho tiempo dejé de ser de esas personas que cada
vez que pasan frente a un espejo se miran para ver
qué cabello está fuera de lugar o si me hace falta más labial.
De hecho, intento evitar los espejos a toda costa.

Porque el me recuerda mis imperfecciones. Me siento bien conmigo
misma hasta que él se atreve a recordarme
"tu pelo es un desastre, eres bajita, tienes piernas de pollo,
nunca vas a gustarle a nadie"

¿Pero saben una cosa?
El espejo a veces miente.
Sí es cierto que nunca seré alta, ni mi pelo sera liso y suave.
Pero tengo que aprender a quererme por el simple hecho de
que no siempre va a estar alguien ahí para decirme "tu pelo es lindo" o lo que sea que digan.

La persona que te quiera algún día, debe quererte por como tu eres realmente, conociendo todos tus defectos, conociendo tu cara con y sin maquillaje, tu pelo liso o natural y tu altura con y sin tacones.

No hay comentarios:

Publicar un comentario